viernes, 26 de julio de 2013


René Magritte siempre tuvo grabado en sus retinas el momento en el que sacaron el cadáver de su madre del río, con la camisa húmeda cubriéndole el rostro. De ahí los trapos húmedos entre los rostros de los amantes de su obra. Simplemente es el recuerdo que tiene un adolescente Magritte de cómo terminó el suicidio de su madre en el Samble.
Un beso de amor es el sabor de la persona besada, el olor y, como no, el contacto de las lenguas o simplemente de los labios. El trapo húmedo de Magritte destruye cualquier idea de beso al prohibir a los protagonistas de sensaciones.

miércoles, 24 de julio de 2013

En mi oficio o mi arte sombrío
ejercido en la noche silenciosa
cuando sólo la luna se enfurece
y los amantes yacen en el lecho
con todas sus tristezas en los brazos,
junto a la luz que canta yo trabajo
no por ambición ni por el pan
ni por ostentación ni por el tráfico de encantos
en escenarios de marfil,
sino por ese mínimo salario
de sus más escondidos corazones.

No para el hombre altivo
que se aparta de la luna colérica
escribo yo estas páginas de efímeras espumas,
ni para los muertos encumbrados 
entre sus salmos y ruiseñores,
sino para los amantes, para sus brazos
que rodean las penas de los siglos,
que no pagan con salarios ni elogios
y no hacen caso alguno de mi oficio o mi arte.

D.T
La magia, todo lo que entra dentro del ocultismo, es muy distinto a la poesía que, igual que la plegaria, asciende. El manejo del tarot, de las cosas ocultas, el ejercicio de la videncia, convoca fuerzas oscuras, las trae hasta acá. Yo vivo entre esos dos mundos también. Siempre tuve condiciones para la videncia, una intuición que sigo teniendo pero ya no lo digo porque ahora creo que no sirve para nada. Una vez tuve un sueño en el que personajes de todas las épocas me juzgaba por cosas que yo había prometido en otras vidas por medio del tarot y no se habían cumplido. Cuando desperté dejé de echar las cartas porque supe que la admonición era interior, porque ese tipo de cosas da una omnipotencia un poco bastarda, un poder que no existe y al mismo tiempo propicia la persecución de los demás. A veces me servía para aconsejar, pero eso es lo que la gente no quiere escuchar" (O.O, en el diario Página/12, Buenos Aires, 28 de mayo de 1999).
“Mis poderes son escasos. No he logrado trizar un cristal con la mirada, pero tampoco he conseguido la santidad, ni siquiera a ras del suelo. Mi solidaridad se manifiesta sobre todo en el contagio: padezco de paredes agrietadas, de árbol abatido, de perro muerto, de procesión de antorchas y hasta de flor que crece en el patíbulo. Pero mi peste pertinaz es la palabra”.
(conseguir Los juegos peligrosos)

lunes, 22 de julio de 2013

dos pares de ojeras se encuentran en el vacío de la noche, y la llenan, como a un vaso; y se observan, pupila a pupila; y se atrapan, pestaña por pestaña; y se consumen, parpadeo tras parpadeo; hasta quedar fatigadas.
dos pares de ojeras se encuentran en el vacío del alba, grisáceas, profundas, destartaladas; se guiñan y se van.





jueves, 18 de julio de 2013

Se abrió la flor de la distancia. Quiero que mires por la ventana
y me digas lo que veas, gestos inconclusos, objetos ilusorios,
formas fracasadas... Como si te hubieses preparado desde la
infancia, acércate a la ventana

domingo, 14 de julio de 2013

porque
eres peor que un ciego
porque
eres vidente
y te tapas los ojos
como un mendigo de sentidos
porque eres de los que mira abajo mientras te la chupan
y esperan que se escape alguna mueca engorrosa la cual guardar
porque eres de los que observa por la rendija de la puerta
mientras roban sólo por el placer de ver ese quehacer minucioso
porque eres de los que no se mueve de su cama cuando está temblando
sólo por ver a todos los demás gritando
eres tu peor que un ciego
porque vidente sabes que a estas alturas
estoy sobre la espalda de los falos
estoy sobre las rendijas
estoy sobre los ladrones
y aun asi
me visto
de ciega, cruel mendiga